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ALERTA EMITIDA POR EL INA

El río vuelve bajar y advierten sobre nuevos problemas en tomas de agua

La mejoría fue momentánea y el Paraná tuvo ayer su nivel más bajo en un mes y medio. Aseguran que habrá que adecuar las bombas para garantizar el servicio. 

Crédito: Sergio Galarza

El Paraná traía un importante repunte desde inicios de este año, llegando incluso por momentos a alcanzar el nivel de aguas medias, con un registro cercano a los 4 metros.

Pero, a pesar de algunas previsiones de que la bajante histórica llegaba a su etapa final, el río vuelve a retroceder de manera notoria y se encendieron nuevamente las alarmas por las complicaciones que aseguran que volverán a darse. 

De acuerdo al registro oficial de la Prefectura Naval Argentina, la altura del Paraná en la costa correntina fue ayer de 1,82 metros, muy por debajo del nivel que se esperaba para finales de mayo, ya que se hablaba de un repunte sostenido para esta época del año. 

Se trata, además, del caudal más bajo del río en esta parte del país en un mes y medio. La última marca similar se dio el 6 de abril y desde ese momento el crecimiento fue constante, aunque no acelerado. 

Atenta a esta situación, la Nación decidió la semana pasada extender por otros tres meses la emergencia hídrica en los sectores afectados por la bajante, y ahora volvieron a advertir sobre los problemas que podrían ocasionarse si la tendencia no cambia de manera rotunda y definitiva. 

Perspectivas

Ante este escenario, especialistas alertaron que aún está lejos de los niveles deseables tras la bajante histórica que se encamina a cumplir tres años, y que tuvo la particularidad de batir varios récords históricos en cuanto a su escaso caudal desde que se tienen registros oficiales.

Sobre esta situación, el subgerente del Instituto Nacional del Agua (INA), Juan Borús, señaló que "el panorama del río Paraná está bastante mejor, pero lamentablemente no estamos volviendo a la normalidad" y advirtió que "la tendencia climática sigue siendo mala". 

Esto se debe a que el pronóstico no indica una mejora significativa en los niveles de lluvias, por lo que se cree que "faltan todavía varios meses para volver a tener un Paraná como el que teníamos antes", según señalaron desde el INA. 

Consecuencias

En este contexto, Borús comentó que esta situación trae varias consecuencias. "Las referidas a las tomas de agua, que necesitan obras y adecuaciones para seguir funcionando con normalidad y que esté garantizado el servicio, algo que es cada vez más caro y más complejo, asegurando además que los resultados están lejos de ser los óptimos. 

En Corrientes capital, si bien no hubo mayores problemas, la empresa Aguas de Corrientes se vio obligada a utilizar bombas de apoyo y a ejecutar adecuaciones para que el servicio de agua potable no se interrumpa. En Esquina, en tanto, el escaso caudal obligó en su momento a mover de lugar una toma de agua. 

Si bien por el momento el panorama no está para que haya complicaciones inmediatas, las previsiones hacen creer que serán necesarias nuevas maniobras en este sentido para evitar dificultades mayores, al menos en los próximos meses y hasta que las lluvias logren que el Paraná consiga y sostenga un caudal normalizado. 

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