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INFRAESTRUCTURA | CONSERVACIÓN DE ESPECIES

El rescate de la fauna silvestre se volvió una tarea diaria en la ciudad

Más de un centenar de animales permanecen en el Centro Aguará, que coordina los operativos. Son sometidos a control y rehabilitación, y luego liberados.

Operativo. Una cierva de los pantanos fue rescatada tiempo atrás. Le realizaron análisis y luego fue liberada en su ambiente natural. Crédito: Gentileza

La presencia de un mono carayá agitó al barrio La Rozada. Desde hace varios días, el primate se pasea de un árbol a otro sin que los rescatistas puedan capturarlo para devolverlo a su hábitat.  La presencia de animales silvestres se volvió habitual especialmente en la zona periférica, pero desde hace unos años se extendió a gran parte de la ciudad.

La aparición de monos carayá es lo más reportado, seguido de aves, yacarés y osos meleros. Los animales rescatados son liberados en lugares aptos, luego de una revisión veterinaria. De eso se encarga el Centro de Conservación de Fauna Silvestre “Aguará”, que tiene a su cargo la Unidad de Rescate.“Realmente, no damos abasto. Aparecen cada vez más animales producto de la seca y de los incendios. También porque en esta época suelen ponerse más activos, por cuestiones naturales. Por la aparición de monos es por lo que más nos llaman.

Estamos rodeados de montes y hay muchos carayás. Es un trabajo de 7 días a la semana, prácticamente todos los días recibimos llamados por la aparición de animales silvestres en zonas urbanas”, comentó a República de Corrientes el director del Centro, Daniel Segovia.

El espacio de conservación aloja a un promedio entre 100 y 120 animales. La mayoría fueron trasladados del antiguo  zoológico, que se encontraba en la costanera capitalina, y otros que llegan rescatados de distintos puntos de la provincia. Permanacen allí en cuarentena, reciben asistencia veterinaria, rehabilitación y luego son liberados.

 

“Todos los días 
recibimos avisos de 
la presencia de fauna en zonas urbanas”

DANIEL SEGOVIA
DIRECTOR DEL CENTRO AGUARÁ

 

“Cuando la fauna aparece en zonas urbanas, tenemos un equipo de biólogos, veterinarios, guardaparques que acuden, dependiendo de la complejidad del caso. El rescate más complejo fue el de una cierva de los pantanos, en San Miguel. Anduvo dando vueltas por el pueblo hasta que se quedó en un terreno baldío. Hubo que sedarla para el traslado y luego fue liberada. Lo que más trabajo demanda son los rescates de monos”, agregó.

Además de monos, aparecen yacarés. En la zona de la costanera suelen dejarse ver. Estos reptiles no son difíciles de atrapar y suelen ser víctimas de desaprensivos que los lastiman y hasta los matan. También, gran variedad de aves y serpientes son rescatadas de viviendas de distintos barrios. Ejemplares de osos meleros, con su hermoso pelaje dorado, son rescatadas con asiduidad.

El mascotismo también es un factor que influye en el incremento de las apariciones y en varias oportunidades son las mismas personas que mantuvieron al animal en su vivienda las que los llevan al Centro cuando adquieren gran tamaño. Segovia explicó que, además de rehabilitación médica, se realiza la conductual. “Es un grave error comprar un animal silvestre y tenerlo como mascota, por ejemplo un mono. La rehabilitación conductual requiere mucho trabajo porque están acostumbrados a que les den comida y a vivir en las casas”, dijo.

Cuidar de todos los animales es fundamental para el mantenimiento de los hábitats naturales. Por ello, ante la aparición de  algún ejemplar, se solicita a los vecinos no intentar atraparlos, no lastimarlos y ponerse en contacto con el Centro Aguará, desde donde se coordinará el operativo de rescate. El número telefónico habilitado para tal fin es 03795 048487.

Un flamenco espera traslado

En el Centro Aguará se encuentra un flamenco rosado que será traslado al bioparque Temaikén cuando las condiciones lo permitan.

El hermoso ejemplar tiene  unos 25 años y vivió la mayor parte de su vida en el antiguo zoológico de Corrientes. Cuando ese espacio fue cerrado, el ave y los otros animales que estaban en exposición fueron trasladados al complejo de conservación que se encuentra en Paso de la Patria. 

Ahora, un nuevo destino espera a esta vistosa ave, que finalmente podrá vivir en comunidad, aunque en cautiverio.  En breve se diagramará el traslado para integrarse a un grupo de flamencos que se encuentra en el parque ubicado en la provincia de Buenos Aires.